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Comenzando con Tío Tigre y Tío Conejo Cuentos cortos infantiles venezolanos Recopilación informal del Internet, Marzo, 2005  Another compilation by / Recopilación de ... PROYECTOS SALUDAwww.proyectos-saluda.org
TIO CONEJO ENNOVIADO Allá una vez hizo la tuerce que tío Conejo se enamoró de tía Venada al mismo tiempo que tío Tigre. Y tía Venada, yo no sé si de miedo o porque de veras le gustaba, al que correspondía era a tío Tigre. Pero tío Conejo no se achucuyó ni se dió por medio menos, sino que se puso a idear cómo haría para quitarle la novia. Atisbó un día en que tío Tigre no visitaba a tía Venada y fue llegando: --Hola, ñatica, ¨qué hay del amor? Ai andan regando que usté está en grandes con tío Tigre... Tía Venada se chilló y quería hablar de otra cosa, pero el muy zángano se puso a echarle pullitas, y por aquí y por allá, hasta que la otra dijo que sí, y que ya tenían plazo para casarse. --¡Hum! ¡Mala la chica! --pensó tío Conejo y se puso a decir: --Mire, tía venada. ¿Ud. es tontica de la cabeza o es que se hace? Quién dispone irse a casar con ese naguas miadas de tío Tigre... Si ese es un mamita de quien yo haga lo que me da mi regalada gana. Con decirle que a veces hasta de caballo me sirve. --Eso sí que no puede ser. --¿Que no puede ser? ¿Cuánto apostamos, tía Venada? --Lo que quiera, tío Conejo. --Convenido. ¿Si llego un día de estos montando en tío Tigre nos casamos? --Convenido. --Bueno, pues trato hecho nunca jamás deshecho. Entonces tío Conejo se le puso atrás a tío Tigre sin que éste supiera, y un día que lo vió zamparse un ternero, se tiró en el camino por donde tenía que pasar, y se puso a dar unos quejidos que llenaban de agua los ojos: --¡Ay, ay, ay, mi patica de mi alma! ¡Malahaya sea ese tagarote! En esto llegó tío Tigre y como tenía la panza llena, estaba de buenas pulgas. Se acercó tío Tigre y con muy buen modo le preguntó: --¿Idiai viejito, qué es la cosa, qué le pasa? --Pues no ve, tío Tigre, que me agarró un perro y no sé como estoy contando el cuento. Y la cosa es que iba para donde tía Venada a darle un recadito que precisa. Al otro se le alegró el ojo donde le mentaron a tía Venada. --Adió, tío Conejo, no faltaba más. ¿Y los amigos para qué somos? Venga, encájese en mí y lo llevo en una carrerita. --Dios se lo pague, estimado. ¿Quién otro lo había de hacer? Y en un grito se encaramó en tío Tigre, que lo llevó a casa de tía Venada. Por supuesto que cuando embocaron en la calle en que ella vivía, tío Conejo dejó de mariquear y se echó para atrás con mucho garbo y se puso una mano en el cuadril, y cuando vió a tía Venada asomarse a la ventana, le hizo de ojos y que se callara. Bajó de su cabalgadura y renqueando se acercó a tía Venada como para darle el recado y queditico le dijo: --Ve, cholita, como le cumplí. Pero hágase la tonta, porque ése viene con hambre y cuando está con hambre no es cómodo. Mejor chito en boca, no vaya a ser cosa que en un momento de cólera se la coma. Como es así... Cuando está con hambre no sabe lo que hace... Tía Venada se quedó chiquitica y se puso con el corazón que se le salía. Tío Conejo se volvió a montar en tío Tigre y se fueron. Otro día llegó tío Tigre a ver a tía Venada y aunque era muy mínima, no se quiso quedar con aquello adentro. --¿Idiai?, tío Tigre, por qué andaba sirviéndole de caballo a tío Conejo? --Pero, hija, si no era de caballo, sino que esto y esto--. Y tío Tigre le contó lo que había pasado. --¡Ve lo que es ese lengua larga! Entonces tía Venada le puso en pico las rajonadas con que había llegado el otro. Tío Tigre se puso muy ardido de que tío Conejo lo hubiera hecho caer de leva delante de su novia. --Va a ver ese chachalaca la que le va a pasar. Conmigo no juega así no más. Y tío Tigre salió haciendo feo. En eso iba pasando tía Ardilla, que era comadre de tío Conejo, porque tío Conejo le había llevado dos güirrillos a la pila. Tía Venada que era muy lenguona y que no podía quedarse con nada adentro, la llamó: --Adiós, niña. ¿Para dónde la lleva? Venga acá, porque tengo que contarle una cosa. De veras la otra se acercó y tía Venada le echó el cuento y que lo que era a tío Conejo se lo iba a llevar candanga. Tía Ardilla se despidió y se fue a buscar a tío Conejo para prevenirlo. Cuando lo encontró, le dijo: --¡Compadrito de Dios, si no se las menea no doy un cinco por su pellejo! Y le contó. --Ajá ¨con que esa nariz de panecillo fue con el cuento? --dijo tío Conejo--. Yo le voy a contar. Y mire, comadrita, usté me va a ayudar a salir de tío Tigre. Búsqueselo y me le dice esto y esto, para hacerlo ir al pedrón aquél que está cerca del ojo de agua. ¿Recuerda? --Sí, cómo no. --Bueno,pues, cuento con Ud. --No tenga cuidado. De veras, tía Ardilla se puso a buscar a tío Tigre y al fin dió con él. Se sentó en una rama bien alta de un árbol, con la cola derecha que la hacía parecerse a una muñequita que tuviera mucho pelo y lo llevara suelto, y con una risita muy fregadita, dijo: ¡Is! Tío Tigre, y Ud. piensa quedarse así no más con tío Conejo. Ai anda ventiándose la boca con que usté es uno de sus caballos y dándose taco con que el otro día pasó por donde tía Venada montado en usté. Yo que usté le ponía la paletilla en su lugar. --¡Eso dice ese boca abierta! Ese... Pero a tío Tigre se le trabó la lengua de cólera y no pudo decir más. --No es por nada, tío Tigre, pero él tiene la cuevilla debajo de aquél pedrón que está cerca del ojo de agua. El otro no esperó segundas razones y cogió para allá. La tal piedra había estado metida en un paredón, pero el agua de la lluvia había lavando la tierra y ahora estaba sostenida, por puro milagro, de unas raicitas y bastaba el esfuerzo de un ratón para que saliera rodando. Tío Tigre venía que ni veía de la rabia y llegó derecho a olisquear debajo de la gran piedra. Tío Conejo estaba allí detras esperando, y cuando lo vió, mordisqueó las raicitas y el pedrón rodó y cogió a tío Tigre que no pudo hacer ni cuío. Entonces tío Conejo se fue a buscar a tía Venada y le dijo: --Venga conmigo, ñatica, y verá a su querer como está. De veras, tía Venada fue con tío Conejo y se va encontrando con tío Tigre hecho una tortilla. Al verlo cayó con un ataque y cuando volvió en sí, comprendió que de repente se iba a quedar para vestir santos; entonces con mucha labia le dijo a tío Conejo que si gustaba de casarse con ella, estaba a su disposición. Tío Conejo le respondió: --¡Ich! ¡Ahora sí soy bueno! Vaya a freir monos, viejita. Yo no quiero nada con gente cavilosa. ¿Quién la tenía yéndole con el cuento al otro, para que me cogiera tirria? Ai ha tenido que andar a monte, y ni gusto para comer tenía. Cásese si quiere con la zonta de su agüela. Y tío Conejo echó a correr monte adentro y dejó pifiada a tía Venada.
Autores Venezolanos que convocan al publico Infantil y juvenil Jesus Rosas Marcano nace en La Asuncion Estado Nueva Esparta en el ano 1913. Es humorista poeta ensayista y periodista. Se ha destacado en todas las actividades que se ha propuesto. Es un estudioso y productor de literatura para ninos y jovenes. Dentro de sus obras cabe mencionar: A Medio Mar Asi en la Tierra Como en El Cielo La Navidad del Rey Tilin y otros. La Navidad del Rey
(Jesus Rosas Marcano)
Rien las guacharacas Los loros dicen:-Bien. El mochuelo esta mudo Se conforma con ver. En bostezos nocturnos La mulita y el buey Se lamen el espejo Del pozo de la sed. Pasan las bestias rubias Con el oro en la sien Ya aparece en el mundo El primer cristofue. Caballo de la niebla - el ancho anochecer – deja abierto un camino desde el cielo a Belen Las calas son campanas de azucar Para llamar al rey. La madrugada nueva Se oculta en una nuez. La abeja abrio a los hombres Sus ventanas de miel Y un gallo de hojalata Rompio el amanecer. LEE RAPIDITO Y DIVIERTETE Yo quiero a quien me quiera Y no obligo a nadie si no quiere quererme. Como yo quiero que me quiera. Por la calle de carretas Pasaba un perrito; Paso una carreta Le pillo el rabito. !pobre perrito como lloraba por su rabito. El cielo esta enladrillado ¿quien lo desenladrillara? El desenladrillador que lo desenladrille Buen desenladrillador sera. El Tigre Negro y el Venado Blanco. (Leyenda Guarani)
El un tigre negro el mas feroz y vigoroso de los animales de la selva buscaba un lugar para construir su casa y lo encontro junto a un rio. Al venado blanco el mas timido y fragil de los animales de la selva le paso cosa igual. Eligieron el mismo lugar: un hermoso sitio sombreado de arboles y con abundante agua. Al dia siguiente antes de que saliera el sol el venado blanco abatio el herbazal y corto los arboles. Despues marchose y llego el tigre negro que al ver tales aprestos exclamo: Es Tupa (el dios de la selva) que ha venido a ayudarme… Y se puso a trabajar con los arboles cortados. Cuando el venado blanco llego al dia siguiente exclamo a su vez: -!Que bueno es Tupa: ha venido a ayudarme!… Techo la casa la dividio en dos habitaciones y se instalo en una de ellas. Cuando llego el tigre negro y vio la casa terminada creyo que ello era obra de Tupa y se instalo en la otra habitacion. Pero al dia siguiente se encontraron al salir comprendiendo entonces lo ocurrido. El venado blanco dijo: - Ha de ser Tupa quien ha dispuesto que vivamos juntos. ¿quieres que vivamos juntos?. El tigre negro acepto: - Si vivamos juntos. Hoy ire yo a buscar la comida y manana iras tu… Se fue por el bosque y regreso a la media noche cargando un venado rojo que arrojo ante su socio diciendole. – Toma : haz La comida. El venado blanco temblando de miedo y de horror preparo la comida pero no probo ni un bocado de ella. Todavia mas: ni siquiera durmio en toda la noche. Temia que su feroz companero sintiera hambre. Al dia siguiente le toco al venado blanco buscar comida y se fue por el bosque. ¿Que haria? Encontro un tigre dormido un tigre mas grande que su companero e imagino un plan. Busco al oso hormiguero que es muy forzudo y le dijo: - alli hay un tigre dormido. Estaba diciendo que tu no tienes fuerza… El oso hormiguero fue calladamente hacia el tigre lo apreto entre sus poderosos brazos y lo ahogo. El venado blanco arrastro al tigre muerto hasta la casa y dijo poniendolo ante los pies del tigre negro SUGIERE PARA LEER: “Fabula de la Mazorca” del escritor venezolano Armando Jose Sequera. Ediciones Rondalera. Caracas. 1998 “Cuentos para los Chicos de America”. Recopilacion de Autores Latinoamericanos. Ediciones Orion. Guatemala.1977. despreciativamente: - Toma come: eso es lo poco que pude encontrar… El tigre negro no dijo nada pero se quedo lleno de recelo. No comio nada tampoco. En la noche no durmieron ninguno de los dos. El venado blanco esperaba la venganza del tigre negro y este temia ser muerto como lo habia sido el otro tigre mayor. Ya de dia ambos se caian de sueno. La cabeza del venado blanco golpeo la pared que separaba las habitaciones. El tigre negro creyo que su companero iba a atacarlo y echose a correr. Pero hizo ruido con sus garras el venado blanco igual cosa del otro salio tambien precipitadamente. Y la casa quedo abandonada. SUGIERE PARA LEER. “Un Pinguino en Maracaibo” del Escritor venezolano Salvador Garmendia. Playco Editores. Aragua.Venezuela. 1998.
“El Adivino”. Cuento Popular. Playco Editores. Aragua. Venezuela. 1998. Luisa Teresa Sosa nace en un lugar hermosamente verde y con un clima que ayuda a la vegetacion a crecer amando la naturaleza. Teresen es la cuna de esta poeta monaguense preocupada por escribir para los ninos y produce partiendo de sus inquietudes infantiles. Entre sus obras podemos mencionar: Los Sapitos Mi Bandera A Mi Madre El Ratoncito.
EL PESCADO (Luisa Teresa Sosa) Yo soy muy valioso Escucha amiguito Mi casa es el mar Soy el pescadito. Cuando estoy cocido Alla en la cocina Te ofrezco mi fosforo Calcio y vitamina. Me presento frito Hervido o guisado Otras escabeche Fresco o enlatado.
Tambien en los rios Y lagos yo vivo Para la salud Tu cuentas conmigo. A veces soy pargo Merluza corvina Carite corroncho Jurel o sardina. A la mesa llevo Salud y alegria Con la proteina Fuente de energia. Evitarle malos pasos a la Gente (Armando Jose Sequera) El tio Ramon Enrique siempre nos habla de los diversos oficios que sabe desempenar.
- Tio entonces ¿por que remiendas zapatos?- le pregunte una vez. - Para evitarle malos pasos a la gente – fue su respuesta. A partir de ese momento comprendi por que su cara refleja mas tristezas que enojo cuando dice: - No debe haber quedado muy buena la compostura y senala al cliente que corriendo y sin haber pagado se pierde por el camino. LEE RAPIDITO Y DIVIERTETE Una bolsota bien marronsota estan unas cotizas con dos blancotas. (Claudia. 6anos) Habia una vez un senor tan jorobado que nadie sabia si estaba agachado. (Alberto. 8anos) SUGIERE PARA LEER El Chivo y La Hormiguita. Del escritor venezolano Rafael Rivero Oramas. Editorial Anagrama. Caracas 1966. Acracia La Gran tejedora. De la escritora Maria del Pilar M Quinteto. Editorial Tinta Papel y Vida. Caracas 1987.
Ildefonso Nunez Mares. Este poeta esta muy ligado a la grandeza de nuestro pasado cultural es autor de la letra del himno de nuestro Estado Monagas que ha sido considerado como el himno mas hermoso del pais. Nunez Mares nacio en el ano de 1830 en la Ciudad de Maturin realizo estudios en el Estado Bolivar. Entre sus creaciones encontramos: Himno del Estado Monagas El arbol. EL ARBOL El arbol nuestro amigo Alza mi copa al viento Nos viste nos da alimentos Nos cura y nos da abrigo.
Sin el se agotaria La fuente bulliciosa Y mustia y silenciosa La tierra se veria. Plantemos con dulzura Un arbol cada ano Y bebera el rebano Raudales de agua pura. El arbol su tributo Ofrece a quien lo cuida: La flor mas presumida El mas sabroso fruto.
La goma los olores La mirra y el incienso El lino el fino lienzo El mueble mil colores. Despues de muerto el hombre El arbol lo amortija Sus troncos son la caja Que llevara su nombre. Viviendo sirve crece Mas muerto siempre dura Y alla en la sepultura El arbol no fenece.
TIO CARICARI (un cuento del tio Nicolas) Rafael Rivero Oramas. Tio Conejo corria veloz por el monte. Brincaba entre las matas olorosas sin detenerse un segundo. El sol pegaba con fuerza y a esa hora no corria ni un poquito de brisa. Tio Conejo estaba cansado. Su corazon galopaba mas duro que sus piernas. Pero no era cosa de eharse a descansar. Tio Tigre furioso venia tras el a grandes saltos y pronto muy pronto lo alcanzaria. Tio Conejo en plena carrera miraba de lado y lado buscando un escondrijo donde ponerse a salvo. Pero nada. -!Parate vagabundo! – rugia Tio Tigre en cada vuelta del sendero-. Parate que de todas maneras te voy alcanzar. Y Tio Conejo corria y corria. Cuando ya le parecia que no podia mas que se caeria ahi mismo de la fatiga que traia vio un hueco en un lado del barranco. No sabia muy bien a donde lo llevaria pero no tenia tiempo que perder. De un salto se metio en la boca de la cueva. Dentro comenzo a tantear en la obscuridad. Aquello no era tan profundo como se lo habia imaginado. Apenas si llegaba poco mas de medio metro dentro del barranco. No era un sitio muy bueno pero tampoco habia tiempo para buscar algo mejor. Tio Conejo se llego hasta el fondo de la cueva se acurruco y se quedo quieto casi sin respirar. Tio Tigre paso por enfrente de la cueva como una tromba. Corrio un trecho largo aun y se detuvo finalmente cuando advirtio que habia perdido el rastro. Entonces se puso a olfatear el suelo el aire la hierba y se regreso. Se detuvo enfrente de la cueva con la nariz palpitante y el oido atento
El Gato y El Pajarito (Alarico Gomez)El gato grande y el pajarito de los siete colores no podian ser amigos. El gato grande era gordo y perezozo. El pajarito de los siete colores tenia una pequena caja de musica en su suave garganta y todo el dia estaba cantando y saltando en su jaula. Esto era lo que cantaba: Vengo a decir una cosa Y pongan mucha atencion: El gato grande es tan flojo Que no caza ni un raton. Cierto dia el pajarito se salio de su jaula –el tambien queria su libertad- y el gato grande se propuso desquitarse de sus bromas. Pero cuando ya iba a hacer esto el pajarito de los siete colores abrio su cajita de musica y canto: Vengo a decir una cosa Y pongan mucha atencion: El gato grande es tan bueno Que no mata ni un raton. El gatazo conmovido lo abrazo. El pajarito despues cogio vuelo y se fue muy lejos a conocer tierras. Algunas veces regresa y visita al gato grande. Porque desde aquel dia en que se abrazaron son los mejores amigos del mundo.
Kojoboto Niborayama. Un Mosquito Hombre (Mito de La Etnia Guarao) En una rancheria sumamente numerosa vivia una india joven muy robusta. Un mosquito que la vio deseando chuparle la sangre se convirtio en un joven guarao y la tomo por mujer. La india siempre estaba muy gruesa; en cambio su marido el era un guarao; sino que era algun mosquito bravo convertido en forma de hombre para poder chupar cuanta sangre quisiera a la india mientras dormia.
Una noche antes de acostarse llamaron aparte a la mujer algunos indios y le dijeron: Mira tu marido no debe ser un guarao debe ser algun mosquito y mientras tu duermes te chupa la sangre. Si esta noche te manda a dormir cerca de el cuelga el chinchorro y te acuestas; pero vigila lo que hace y no duermas.
A la hora de acostarse la india estaba ya gruesa y el indio mosquito flaquito. Este mando a su mosquito estaba siempre muy flaco.
Por la noche al acostarse dijo el joven guarao a su mujer: Cuelga tu chinchorro junto al mio y duerme tranquila cerca de mi. La pobre india sin saber que su marido era un mosquito convertido en guarao e ignorando sus intenciones colgo alli cerca su chinchorro y se entrego confiada al sueno al lado de su marido. Este cuando la vio profundamente dormida se levanto y le chupo casi toda la sangre.
A la manana siguiente amanecio la india muy flaquita; en cambio su marido el mosquito estaba muy grueso y henchido de sangre. Poco despues del desayuno empezo la india nuevamente a engordar y a la hora de la cena ya estaba otra vez en su estado normal; pues por medio de la mucha comida habia recuperado nuevamente la sangre. Su marido por el contrario obscurecia extenuado y flaquito porque durante el dia se le iba agotando la sangre.
Llegada otra vez la noche el indio mosquito aconsejo de nuevo a su mujer que se acostase a su lado y mientras ella dormia volvio a chuparle la sangre. Asi estuvieron varias semanas engordando la mujer por el dia y enflaqueciendo durante la noche y su marido engordando de noche enflaqueciendo durante el dia.
Una vez que amanecio la mujer extremadamente flaca al verla el indio de la rancheria le pregunto: ¿que te pasa durante la noche que todos los dias amaneces tan delgada? No se lo que me pasa contesto la india; desde que mi marido me manda a dormir a su lado amanezco sin fuerzas y extenuada.
Al oir esto empezaron los indios a sospechar que aquel hombre no era un guarao; si no que era algun mosquito bravo convertido en forma de hombre para poder chupar cuanta sangre quisiera a la india mientras dormia. Una noche antes de acostarse llamaron aparte a la algunos indios y le dijeron: mira tu marido no debe ser un guarao debe ser algun mosquitoy mientras tu duermes te chupa la sangre. Si esta noche te manda a dormir cerca de el cuelga el chichorro y te acuestas; pero vigila lo que hace y no duermas.
A la hora de acostarse la india estaba ya gruesa y el indio mosquito flaquisimo. Este mando a su mujer que se acostara alli cerca y ella colgo junto a el su chinchorro como todos los dias; pero fingiendo que dormia no durmio nada. A media noche creyendo el mosquito que su mujer estaba realmente dormida se levanto del chinchorro y empezo a chuparle la sangre. La india al sentir la picada grito a los otros indios diciendo: Mi marido me esta chupando la sangre; vamos a matarlo. Como el mosquito no habia chupado nada todavia y aun estaba sin fuerzas la india sola lo mato y lo deshizo en pedazos. Una vez descuartizado lo metio en el fuego y lo convirtio en cenizas. Cogio estas en una totuma salio fuera del rancho la soplo en todas las direcciones y el viento las llevo por todas partes al mismo tiempo que la india muy brava decia: estas cenizas se convertiran en zancudos golofas mocas negras en tabanos y demas clases de plagas que inundaron aquellos lugares que los indios no pudiendo soportarlos fueron a vivir a otra parte.
Aquella noche durmio tranquila la mujer y amanecio en su estado normal de robustez. Desde entonces nunca mas volvio a tener marido que le chupara la sangre.
Si aquella india no hubiera esparcido por todas partes las cenizas de aquel mosquito no habria tanta plaga; pero hay muchas moscas tabanos golofas y mosquitos bravos porque aquel mosquito era el padre de toda la plaga.
LEE RAPIDITO Y DIVIERTETE En el silencio solo se escuchaba un susurro de abejas que sonaba. (Juan Cervera) Me pego cuando me pegas porque si me pegas pego. Si me pegas en un sobre entonces me llamo… Sello. (Juan Cervera).
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